DERRIBA LA DEPRESIÓN
Por: Sandra Osorio

Primeramente, quiero honrar la revista Débora y la vida de su directora general Gladys Álvarez, por tan hermosa oportunidad que me da al escribir este artículo.  

En estos tiempos que hemos estado atravesando a nivel mundial, la depresión parece una moda, sin el ánimo de ofender a nadie, ni menospreciar a aquellos que realmente sufren de estados de ánimo depresivos, o de alguna condición diagnosticada por un profesional.   Hoy quisiera, por medio de este artículo, decirte que tú tienes la elección para salir de ese problema, situación o condición. Quiero contarte la historia de una mujer que eligió salir de tal condición, para llegar al propósito al cual ella pertenecía realmente. No sé qué estás viviendo, pero si has experimentado la depresión, es hora que pongas atención, no lo tomes livianamente y toma la decisión de salir y ser esa mujer de propósito que eres. 

En 1 Samuel 1:4-28 encontramos la vida de Ana. Ella era una mujer casada, tenía el amor de su marido, Elcana, pero no era feliz porque tenía una “Penina” que significa perturbación. Quiero que sepas que cuando las personas tienen perturbación o algo que las inquieta o les molesta, esto les provoca un estado de ánimo irritable, falta de tolerancia hacia las cosas de la vida, aunque ella (Ana), recibía una doble porción de amor, ella no lograba recibir el amor que se le ofrecía, pues no estaba lista para recibirlo, es muy interesante observar que toda la provocación del estado de Ana no era absolutamente solo lo que Penina hacía, sino que en lo profundo del corazón de Ana, el anhelo más grande de su vida era tener un hijo, y la historia nos dice que Dios no le había dado hijos (ojo). En este episodio de Ana es bueno evaluar de dónde venía su condición, de un anhelo no respondido. Muchas veces en el corazón se esconden las verdaderas razones de los estados de ánimo que llamamos depresión. El anhelo de Ana era ser madre y ese deseo no lo alcanzaba, sufría de irritabilidad y enojo. Esto nos deja ver que muy dentro de nosotros, tenemos que buscar cuál es la causa de nuestra condición, cuál es la verdadera razón de nuestra necesidad no satisfecha. Esto nos lleva a poner atención a ciertos detalles que son importantes para derribar la depresión. Desde el punto de vista bíblico, no pretendo diagnosticar, ni predecir cualquier condición en una persona, solo me fundamento en la Palabra de Dios que nos alumbra para salir de cualquier oscuridad que puedes estar pasando, y Ana tenía algunos síntomas muy reveladores mencionados en la Biblia y vemos en 1 Samuel 1:7-8 que Ana lloraba y Ana no comía, había tristeza en su corazón y al principio les dije que era importante el anhelo no satisfecho en el corazón.  

Todo está en el corazón. Proverbios 4:23 “Guarda tu corazón porque de él mana la vida”. Si entendemos la causa como Ana en 1 Samuel 1:9-11 se levantó, comió y bebió - en el verso 10 nos da la sanidad. Ella hizo 3 cosas que podemos ver aquí. 

1.  Se levantó

2.  Comió y bebió

3. Lloró amargamente y habló con sinceridad con Dios. Ella nos muestra, que todos somos capaces de buscar ayuda y salir de cualquier condición. La ayuda más real y verdadera es Jesús y Él está aquí para ayudarte. Ahora déjame decirte que hay alguien que te conoce y quiere liberarte, no todo lo que vives, es tu realidad, tu realidad es Jesús. Él no ha perdido tus sueños y tu vida está en sus manos. 

Hay 3 cosas más que podrán acabar con todo sufrimiento en tu vida, te llames como te llames. 

1.  Busca a Jesús hoy. ¿Cómo? Recíbelo en tu corazón, dile cómo te sientes, ¡ya lo hiciste! qué bien. 

2.  Derrama tu corazón delante de Él y cuéntale cómo te sientes. Deja aquí, ahora la angustia, el dolor, la amargura y la desesperación.

3.   Recuperate ahora mismo. 

Declaro que Jesús te ha hecho libre y permite que te use y conozcas su propósito, Aleluya.